jueves, 11 de abril de 2013

40 ANIVERSARIO DE LA PRIMERA ASCENSIÓN INVERNAL POR LA CARA OESTE DEL NARANJO DE BULNES

Ayer día 10 de abril, en la librería Desnivel (Madrid), se celebró un acto de homenaje al 40 aniversario de la primera ascensión invernal por la cara oeste al Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes (Picos de Europa, Asturias). Esta mítica ascensión estuvo protagonizada por 4 alpinistas, Miguel Ángel García Gallego (Murciano), José Ángel Lucas, César Pérez de Tudela y Pedro Antonio Ortega (Ardilla), y fue muy seguida por los medios, ya que esta invernal se había cobrado varias vidas y se realizaron rescates muy espectaculares.


El Picu Urriellu tiene una altitud de 2.519 metros y, aunque no se trata del pico más alto de la Cordillera Cantábrica, puede ser considerado como uno de sus picos más conocidos, así como una de las cumbres emblemáticas de España, sobre todo desde el punto de vista de la escalada en grandes paredes. Especialmente por los 550 metros de pared vertical de su cara oeste, llegando a ser considerada por Pérez de Tudela como la cima de España, dada la dificultad de su escalada y la satisfacción de su coronación.

La primera referencia escrita al “Picu Urriellu” como “Naranjo de Bulnes” se debe al ingeniero y geólogo alemán Guillermo Schulz, que en 1855 editó el primer mapa topográfico y geológico de Asturias. En todo caso, el origen de esta denominación no está claro, dado que los habitantes de la zona históricamente siempre se refirieron al Naranjo como “Picu Urriellu”, no siendo la denominación ni popular ni la tradicional. Tal vez sea debido al color anaranjado de la piedra caliza de la que está formado. Los vecinos de Bulnes lo expresan con el siguiente verso "No me llaméis Naranjo, pues fruto no puedo dar; llamadme Picu Urriellu, que es mi nombre natural".


La primera escalada se llevó a cabo por su cara norte (por la conocida actualmente como Vía Pidal-Cainejo) el 5 de agosto de 1904 por Pedro Pidal y Bernaldo de Quirós, Marqués de Villaviciosa de
Asturias, acompañado por el pastor Gregorio Pérez Demaría “El Cainejo”, natural del pueblo de Caín (León). Pedro Pidal (35 años) quería a toda costa que ningún extranjero fuera el primero en subir al Picu y por eso compró en Inglaterra la mejor cuerda de pita, trajo unas alpargatas de París (los primeros pies de gato) y contrató a el Cainejo (51 años), compañero de múltiples travesías y ascensiones, como guía. El 5 de agosto comienzan a ascender por la que luego se llamará la vía Pidal- Cainejo, inaugurando no solo la ascensión a ese totémico monolito sino también la escalada en España. El Cainejo tomo la iniciativa de la escalada, y descalzo, iba subiendo a la vez que aseguraba a su compañero, siendo el primero en llegar a la cumbre. Para bajar, en los los tramos más complicados, el Cainejo bajaba a Pedro Pidal y luego bajaba él.



El 8 de febrero de 1973 la cordada formada por el Murciano, José Ángel Lucas, César Pérez de Tudela y el Ardilla llegaron a la cumbre del Picu por la cara oeste, siendo el primer equipo en conseguir dicha ascensión en invierno. En la conferencia, Pérez de Tudela explicó la gran tensión que había en el ambiente poco antes de comenzar la escalada, más teniendo en cuenta que una gran parte de los intentos anteriores habían acabado en tragedia. Él mismo participó en el rescate de algunos de ellos. 


Un año antes de esta ascensión, una cordada formada por dos escaladores españoles se precipitó al vacío cuando les quedaba poco para llegar a la cima. El escalador que iba abriendo la vía cayó, y fueron saltando uno a uno todos los anclajes, arrastrando en su caída al compañero. Ambos quedaron colgados de la cuerda en un último anclaje, a 500 m del suelo, durante días, hasta que Pérez de Tudela, que había subido con otros 4 vascos para el rescate, descendió 120 metros con una cuerda echa a partir de otras 3 que anudaron, llegó a la altura de la cuerda de los escaladores, y al ver que habían fallecido, la cortó. Los cadáveres fueron recogidos en la base del Picu. Pérez de Tudela contó cómo, al ver el libro de piadas del refugio de la Vega del Urriellu, se acojonó leyendo las últimas palabras de estos escaladores ya fallecidos, sus antecesores en el intento: “Aquí estamos para intentar la ascensión, no sabemos si llegaremos. Que Dios nos ayude”. Finalmente, y aunque en repetidas veces durante la ascensión se preguntó quién era él para lograr lo que otros no habían conseguido, llegó a la cumbre junto a sus otros 4 compañeros de cordada.

Una ascensión histórica a una montaña mítica.


2 comentarios:

  1. Anónimo12/4/13 3:59

    Sin querer entrar en polémicas ni desacreditar la mediática ascensión de Pérez de Tudela, Ortega, Lucas y Murciano, la primera invernal a la Oeste en su día se adjudicó a los Vascos Patxi Berrio Hernaiz y Ángel Ortiz Aranzasti en 1969. Esta cordada realmente no pisó la cumbre ya que sufrieron un mortal accidente cuando les faltaban 3 o 4 metros para salir de la Oeste y hacer la trepada final a la cercana cumbre.

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  2. SI señor lo que pasa ,pero no llegaron.se supone que calleron cuando estaba llegando a la cima.por aquel entonces yo era un niño y una mañana los conoci cuando iban camino de urriellu.los vecinos de bulnes fueron los primos en dar la voz de alarma.yo y mis compañeros Jose Manuel y su hermana FIfi fuimos los ultimos que los vimos con vida .QUE EN PAZ DESCANSEN


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